Casas y pisos en venta en Vilallonga de Ter

Tenemos 28 casas y pisos en venta en Vilallonga de Ter: precios desde 220.000 € hasta 750.000 €, con un promedio de 376.667 €

22 propiedades en venta cerca de Vilallonga de Ter

Precio medio 376.667 € precio de venta
Rango de precios 220.000–750.000 € del mínimo al máximo
Superficie media 255 m² por inmueble
Precio por m² 1.477 €/m² de media

Qué se vende

6 en total
67% pisos
  • Pisos 66,7%
    4 inmuebles
  • Casas 33,3%
    2 inmuebles

Cuántos dormitorios

6 en total
67% 3 dormitorios
  • 2 dormitorios 16,7%
    1 inmuebles
  • 3 dormitorios 66,7%
    4 inmuebles
  • 4 dormitorios 16,7%
    1 inmuebles

Tramos de precio

6 en total
  • 220.000–235.000 € 33,3%
    2 inmuebles
  • 235.000–240.000 € 16,7%
    1 inmuebles
  • 250.000–255.000 € 16,7%
    1 inmuebles
  • 575.000–580.000 € 16,7%
    1 inmuebles
  • 750.000–755.000 € 16,7%
    1 inmuebles

Tramos de superficie

6 en total
  • 60–80 m² 50,0%
    3 inmuebles
  • 80–90 m² 16,7%
    1 inmuebles
  • 160–170 m² 16,7%
    1 inmuebles
  • 1.060–1.070 m² 16,7%
    1 inmuebles

Pisos y casas en comparación

Pisos Casas
Superficie media 74 m² 618 m²
Precio por metro cuadrado 3.169 €/m² 1.073 €/m²
Cálculos elaborados a partir de los inmuebles disponibles actualmente en el mercado. Actualizado a julio 2026

En Vilallonga de Ter hay 28 viviendas en venta. En cuanto al tamaño, los pisos promedian 74 m² (3.169 €/m²) y las casas unos 618 m² (1.073 €/m²).

El formato más habitual es el de los pisos de 3 habitaciones, seguidos de las opciones de 2 habitaciones.

Enclavado en el corazón del Ripollès, en la provincia de Girona y a las puertas del Pirineo catalán, el municipio de Vilallonga de Ter ofrece una oportunidad singular para quienes buscan casas en venta en Vilallonga de Ter con la intención de establecerse de forma permanente o de adquirir una propiedad con vocación de segunda residencia. El entorno del río Ter, las cumbres del Parc Natural del Cap de Creus y la proximidad a Camprodon convierten este rincón de la Cataluña interior en un destino con identidad propia, alejado de los grandes núcleos urbanos pero bien conectado con Girona y con el Eje Transversal que enlaza con Barcelona.

Tipología de inmuebles a la venta en Vilallonga de Ter

El parque inmobiliario del municipio es predominantemente residencial y de baja densidad. Las casas unifamiliares y las masías rehabilitadas constituyen la oferta más característica: construcciones de piedra con siglos de historia, tejados a dos aguas y amplias parcelas que contrastan con las viviendas de planta más modesta levantadas durante el siglo XX en el núcleo de Llanars (la entidad de población más activa del municipio) y en las pequeñas agrupaciones dispersas por el valle. Los apartamentos y pisos representan una proporción menor, vinculados en su mayoría a pequeñas promociones orientadas al mercado de montaña. El adosado y la vivienda pareada aparecen de forma puntual, generalmente en entornos más recientes y con mejores prestaciones energéticas.

Obra nueva y segunda mano: qué esperar

La segunda mano domina claramente el mercado local. Quienes compran aquí suelen encontrar inmuebles con un carácter arquitectónico genuino: fachadas de piedra granítica, vigas de madera a la vista y distribuciones adaptadas al clima pirenaico. Muchas propiedades se ofrecen con potencial de reforma, lo que permite personalizar el espacio y mejorar la eficiencia energética, un factor cada vez más valorado en zonas de montaña con inviernos exigentes. La obra nueva es escasa, aunque cuando aparece suele incorporar sistemas de calefacción eficientes, buen aislamiento y acabados contemporáneos que satisfacen a compradores que prefieren instalarse sin obras.

Perfil del comprador y estilo de vida

Vilallonga de Ter atrae principalmente a familias y parejas que buscan calidad de vida alejada del ritmo urbano, así como a compradores de segunda residencia procedentes del área metropolitana de Barcelona o de Girona. El inversor que apuesta por el alquiler vacacional también encuentra aquí una demanda sostenida, ligada al turismo de naturaleza, el esquí en las estaciones cercanas y la práctica del senderismo y el ciclismo de montaña. Para familias con niños, la cercanía a los servicios de Camprodon (con comercio, centros educativos y equipamientos sanitarios) resulta decisiva. La vida cotidiana se desarrolla a un ritmo pausado, con acceso directo a rutas de montaña y a la riqueza natural del valle del Ter.

Criterios de búsqueda al comprar en Vilallonga de Ter

A la hora de explorar propiedades en venta en este municipio conviene afinar los filtros por tipología (casa independiente, masía, apartamento), estado de conservación y disponibilidad de elementos como jardín privado, garaje o terraza orientada al sur. La accesibilidad por carretera en época de nieve y la calidad del aislamiento térmico son aspectos que conviene verificar con detenimiento. Como en cualquier compra inmobiliaria, es importante reservar margen en el presupuesto para los impuestos y gastos inherentes a la transmisión, que se suman al precio de adquisición. Explore los anuncios disponibles en esta página para encontrar la propiedad que mejor se adapte a sus expectativas en el Ripollès.

¿Cuánto cuesta de media comprar en Vilallonga de Ter?

Comprar una vivienda en Vilallonga de Ter cuesta de media unos 376.667 €, lo que viene a ser alrededor de 1.477 €/m².

¿Cuánta oferta hay para comprar en Vilallonga de Ter?

En este momento hay 28 viviendas disponibles: 4 pisos y 2 casas y 22 de otro tipo.

¿Desde cuánto y hasta cuánto se puede encontrar en Vilallonga de Ter?

Encontrarás desde 220.000 € hasta 750.000 €, según la zona y el tipo de vivienda.

¿Cómo de grandes suelen ser las viviendas?

El tamaño medio ronda los 255 m². Las casas dan más espacio, con unos 618 m², mientras que los pisos se quedan alrededor de 74 m².

¿Qué precio por metro cuadrado se maneja en Vilallonga de Ter?

Ronda los 1.477 €/m². En los pisos sube hasta los 3.169 €/m², y en las casas baja a unos 1.073 €/m².

¿Cuál es el tipo de vivienda más popular en Vilallonga de Ter?

Sin duda, lo que más se mueve es el piso de tres habitaciones. Le siguen el piso de dos habitaciones y la casa de tres habitaciones.